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Pronunciamiento: Rechazamos la eliminación de la Comisión de Pueblos del Congreso y alertamos grave retroceso en derechos indígenas y ambientales

La Coordinadora Regional de los Pueblos Indígenas (CORPI SL), organización que representa a 31 federaciones y 579 comunidades indígenas de los pueblos Awajún, Kandozi, Chapra, Kichwa, Wampis, Shawi, Kukama Kukamiria y Shiwilu, del Datem del Marañón y Alto Amazonas, expresa su profunda indignación, rechazo y condena frente a la decisión del Congreso de la República de eliminar la Comisión de Pueblos Andinos, Amazónicos y Afroperuanos, Ambiente y Ecología. Esta decisión constituye un retroceso histórico en la defensa de los derechos de los pueblos indígenas y de la Amazonía peruana.


Desde su creación, dicha Comisión ha sido un espacio fundamental de diálogo y fiscalización, donde se han debatido leyes, frenado iniciativas nocivas y promovido normas en defensa de nuestros territorios, nuestra cultura y el ambiente. Su eliminación, sin consulta previa ni justificación razonable, viola derechos reconocidos por el Convenio 169 de la OIT, la Constitución Política del Perú y la Ley de Consulta Previa.


  1. Violación de derechos y leyes nacionales e internacionales:

    La medida del Congreso quebranta el principio de participación efectiva de los pueblos indígenas, reconocido en los artículos 2, 55 y 89 de la Constitución, así como en los artículos 6 y 7 del Convenio 169 de la OIT, que obligan al Estado a consultar de buena fe toda decisión que los afecte.


    Asimismo, constituye una violación del principio de progresividad de los derechos humanos, consagrado en la Convención Americana sobre Derechos Humanos y en la jurisprudencia del Tribunal Constitucional. Los derechos de participación, de consulta y de representación política no pueden ser reducidos ni suprimidos arbitrariamente.

     

    Los pueblos indígenas no pedimos privilegios: EXIGIMOS el respeto a los derechos que el propio Estado ha reconocido. Eliminar esta Comisión es cerrar una puerta institucional de diálogo y participación política legítima.


  2. Beneficio a actividades ilegales en la Amazonía:

    El Congreso pretende presentar esta medida como una simple reorganización administrativa. Sin embargo, la realidad es otra: se trata de un intento deliberado por silenciar las voces indígenas y debilitar los espacios de control político que protegían nuestros derechos frente al avance descontrolado de actividades ilegales y destructivas en la Amazonía.

     

    Con esta decisión, el Parlamento demuestra su complicidad con intereses que promueven la tala ilegal, la minería informal, el narcotráfico y el acaparamiento de tierras, actividades que devastan nuestros territorios y ponen en riesgo la vida de nuestras comunidades.


    No es casual que los mismos sectores políticos que se negaron a ratificar el Acuerdo de Escazú, acuerdo destinado a proteger a los defensores ambientales y garantizar la transparencia en asuntos ambientales, sean los que hoy impulsan esta eliminación, facilitando la impunidad de redes de ilegalidad que operan en las cuencas y bosques del país.


  3. Vulneración del principio de interculturalidad y del Estado democrático: La eliminación de esta Comisión refleja una profunda ignorancia y desprecio por la diversidad cultural del Perú y perpetúa la exclusión estructural y el racismo institucional. Al invisibilizar nuestras demandas, el Congreso traiciona el principio de interculturalidad, negando que los pueblos indígenas somos parte esencial de la nación peruana y guardianes del equilibrio ecológico de la Amazonía.

     

    La actitud del Congreso no solo es irresponsable, sino también antidemocrática. Un Parlamento que excluye a los pueblos indígenas viola el derecho a la participación política reconocido en el artículo 25 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y en el artículo 23 de la Convención Americana. No puede hablarse de democracia mientras se niega la voz a los pueblos que sostienen los bosques, las cuencas y la vida del país.


  4. Debilitamiento de la lucha contra la crisis climática:

    La desaparición de la Comisión también debilita gravemente la respuesta nacional ante la crisis climática, al eliminar el espacio parlamentario que podía impulsar leyes de protección ambiental y de justicia climática. En un contexto en que los incendios forestales, las sequías y la contaminación por hidrocarburos se intensifican, el Congreso decide dar la espalda a la defensa de la vida, del ambiente y del planeta.

     

    Además, incrementa la vulnerabilidad de los defensores y defensoras ambientales indígenas, quienes ya enfrentan amenazas, criminalización y asesinatos por proteger sus territorios. Sin este espacio de incidencia política, se limita el acceso a la justicia y se agrava la impunidad frente a los crímenes ambientales y violaciones de derechos humanos.


Frente a este grave retroceso institucional, CORPI SL exige:


  1. La inmediata restitución de la Comisión de Pueblos Andinos, Amazónicos y Afroperuanos, Ambiente y Ecología, como un espacio autónomo, permanente y especializado que garantice la participación efectiva y la fiscalización con enfoque intercultural. Su desaparición constituye una afrenta no solo a los pueblos indígenas, sino a toda la ciudadanía que aspira a un país justo, democrático y ambientalmente responsable.

  2. Que el Poder Ejecutivo, al Ministerio de Cultura y al Ministerio del Ambiente asuman una posición clara y pública en defensa de los derechos de los pueblos indígenas y del cumplimiento de los tratados internacionales ratificados por el Estado.

  3. Que las instancias internacionales como la OIT, las Naciones Unidas, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y las embajadas aliadas se pronuncien ante este grave retroceso institucional, democrático y ambiental.


Los pueblos indígenas del Datem del Marañón y Alto Amazonas reafirmamos que seguiremos defendiendo la Amazonía, la vida y nuestros derechos ancestrales. No aceptaremos la invisibilización ni el desmantelamiento de los pocos espacios democráticos que permiten hacer oír nuestra voz.

El Congreso podrá eliminar una comisión, pero no podrá eliminar nuestra memoria, nuestra dignidad ni nuestro compromiso con la tierra y la justicia climática.


Desde la Amazonía profunda, levantamos nuestra palabra con firmeza:


¡Exigimos respeto, justicia y restitución!

¡No a la invisibilización de los pueblos indígenas!

¡No al desmantelamiento de la institucionalidad ambiental!

¡Sí a la vida, a la Amazonía y a la justicia climática!


Accede al pronunciamiento: https://bit.ly/48LzFQl

 
 
 

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